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¿Qué tienen en común un preso, un enfermo y un niño?
El trabajo de Calcuta UC se centra en ser soporte afectivo para las personas que se visita, generando una vinculación cercana que es muestra sincera y sentida de la preocupación que surge frente a las carencias particulares de cada persona.
Calcuta UC es un proyecto, de la Dirección de Pastoral y Cultura Cristiana de la Pontificia Universidad Católica de Chile, que nace hace aproximadamente nueves años, al alero de las enseñanzas de la Madre Teresa de Calcuta. Su objetivo principal es servir a los más pobres entre los pobres a través del acompañamiento en el dolor, de manera de responder a las distintas realidades y necesidades de quienes han sido marginados dentro de la sociedad, por medio de un trabajo desinteresado, dignificante y colaborativo en procesos de rehabilitación y socialización. Para esto, el proyecto cuenta con un grupo heterogéneo de voluntarios, conformado por estudiantes universitarios de distintas carreras, universidades, nacionalidades y creencias, comprometidos con la misión particular que guía a cada área: Psiquiátricos, Cárceles, Hogares y Hospitales. Hasta el momento se trabaja con 16 instituciones ubicadas en la zona de Santiago y aproximadamente 120 voluntarios.
Las actividades que desarrolla Calcuta UC responden a los requerimientos específicos de cada una de las instituciones. En general se realizan talleres y actividades de recreación que organizan los mismos voluntarios, y que son apoyados por las distintas áreas administrativas del proyecto (materiales, difusión y formación), además de la Pastoral UC. A modo de ejemplo, en el Hospital Sótero del Río se han realizado actividades de globoflexia y cuentacuentos, con el fin de cambiar la rutina diaria de los niños y brindarles un poco de alegría; en el Centro Penitenciario Femenino (CPF), en cambio, se ha hecho reforzamiento escolar en matemáticas a las internas, de manera de hacer frente a sus privaciones educacionales. Cabe destacar que la cantidad de voluntarios varía según las posibilidades y la infraestructura que facilitan las instituciones.
Para entender la labor que se desarrolla en este proyecto es fundamental considerar la figura de la Madre Teresa de Calcuta, pues no sólo constituye una figura de gran hondura espiritual, sino también un referente universal de generosidad y caridad para con los más necesitados. Ella supo amar a los demás de manera incondicional, sin importar raza, credo o condición social, teniendo siempre presente el mandato de Jesús a la humanidad: aquello que “hicieres al más pequeño de los míos a mí me lo hacéis”. Su obra nos recuerda que para generar cambios importantes no se requiere de multitudes, sino de personas concretas que estén dispuestas a salir de la comodidad, de la quietud y de sí mismas para volcar todas sus energías en hacer un aporte real dentro de su comunidad. Usualmente se piensa que para que nuestras ideas se vuelvan realidad se requiere de grandes recursos –sobre todo materiales-, pero ante esto la Madre Teresa de Calcuta responde sabiamente que: “Cuanto menos poseemos, más podemos dar. Parece imposible, pero no lo es. Esa es la lógica del amor”. De este modo, ella nos llama a darnos cuenta que nada es imposible en la medida que nuestra acción esté impulsada por las ganas de servir y tender la mano a otro.
En este sentido, la razón que mueve a Calcuta UC a invitar solamente a jóvenes a participar, es la convicción de que ellos no temen ver al mundo desde otra luz, ni aventurarse en la creación y transformación de las estructuras de nuestra comunidad. Esto se ha visto claramente reflejado en los últimos días con los que han participado del movimiento estudiantil, ya que han creído plenamente en que son ellos los agentes de cambio para el mañana. Ellos han detectado que actualmente se viven en condiciones desiguales realmente graves, que afectan transversalmente a diversos ámbitos de la cultura y de la sociedad, y de las cuales hay que hacerse cargo. Ahora, si bien la educación es un tema importante que preocupa considerablemente al país, ¿qué pasa con la pobreza?
Por lo general, el vivir en condición de pobreza se ha vinculado solo a una carencia material, pero lo cierto es que la pobreza puede también vincularse con las carencias afectivas. Son este tipo de carencias las que más determinan en las personas un cambio radical, una transformación en la percepción de sí mismas, de su entorno y de la manera en que se vinculan con los demás, gatillando el delito, el abandono, la enfermedad física o mental. Lo más preocupante de todo esto, es que como sociedad muchos se mantienen al margen, inconscientes de las realidades que existen más allá de su inmediatez y no colaboran en la solución de estos problemas, sino que con su indiferencia ayudan a que estas situaciones se agudicen.
El aporte de Calcuta UC, entonces, es fundamental en la generación y asunción de nuevas miradas respecto a las condiciones sociales actuales. En palabras de la Madre Teresa de Calcuta, la mayor pobreza del mundo de hoy no es el hambre, sino la soledad, por lo que depende de nosotros el darle al amor la centralidad que se merece, saliéndonos de nuestra individualidad para poner atención a las solicitudes de quienes se tiene cerca, que son en definitiva quienes dan sentido a nuestra existencia. En el caso de Chile, las instituciones públicas no dan a basto para asistir las necesidades existentes; el trabajo de Calcuta UC de este modo se centra en ser soporte afectivo para las personas que se visita, generando una vinculación cercana que es muestra sincera y sentida de la preocupación que surge frente a las carencias particulares de cada persona.







